Para comenzar a relatarles mi
historia, empezaré por contarles dónde comenzó todo. Situémonos en otro Plano,
a un nivel superior al terrenal que todos ustedes, lectores, conocen con sus
ojos, llamémosle de ahora en adelante, Plano Superior.
Ahora, cerrad vuestros ojos, e
imaginad un hermoso lugar, donde la vegetación siempre florece, donde la
bendición solar nos irradiaba con un agradable y suave calor todas las mañanas,
en nuestra querida Tierra.
En este plano superior, las
fuerzas físicas que detienen a este plano terrenal no aplican de la misma forma
que allá. Así mismo, la vida se extendía de una manera un tanto singular a la
que ustedes conocen.
Ahora situémonos en la época que
yo recuerdo; era hijo de grandes comerciantes, que les gustaba mucho andar de
viaje, pero algo extraño tenía su primogénito, había nacido con una marca en el
hombro (Parecida a una media luna), era una insignia de guardia Real. Al ver
esto, sus padres decidieron llevarlo con una de las 4 Grandes familias que ahí
existían, la Familia nacida bajo la fuerza del Mar y el Océano.
Ahí, con grandes penas, sus
padres tuvieron que marcharse. El niño creció sin el amor de una madre y los
consejos de un padre, más sin embargo fue entrenado como Guardia Real, un gran
puesto, donde la lealtad y la valentía se anteponen a todo.
El entrenamiento fue duro, pocos
lo resisten, pero al ser uno de los tantos elegidos por contener la insignia de
la media luna, sus conocimientos se desarrollaron rápido.
Existían 3 tipos de armas con
los que podía contar un guardián, o al menos, las que yo recuerdo… Era una
lanza metálica de punta doble, una cuchilla grande que portábamos en la
espalda, como un doble sable, poca veces la usábamos, y una espada, que
portábamos a un costado.
Nuestro uniforme constaba de un
peto o cota de un solo hombro, cubría el corazón y media espalda, era blanco y
azul, era de una tela suave, pero a la vez resistente a ataques físicos. Por la
parte inferior contábamos con un “pantalón” de una pierna y media, la pierna
completa correspondía a la parte derecha del guardián, además de contar con una
tela protectora enfrente y atrás, donde llevaba la insignia de la Escuela(1)
(1).- En este
tipo de internado eran enviados los hijos de las grandes familias, hijos de
reyes, magnates, y demás personas que pudieran dar el lujo de estudiar la magia
Cristal, la cual perfeccionaba a la persona a un estado de purificación e
iluminación único.
Volviendo al personaje
inicial,(ahora lo nombraremos como Monyulf), Tras unos meses de tutorías al fin
me dieron mi espada, la cual simbolizaba la finalización de mis estudios, por
consiguiente, ya podía ser un Guardián de la Luna.
El internado era un gran castillo, por así decirlo,
con pilares enormes tallados en color blanco, desconozco su material de
fabricación, pero era un color blanco perla.
enfrente de la entrada, había un gran y hermoso
campo, donde las Lunas, (estudiantes del internado), se pasaban horas de
diversión y de práctica de sus habilidades mágicas.
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