5º Saeculum
de la Era Cristal.
Han pasado bastantes siglos
desde que se fue fundado el instituto donde las Lunas estudiaban la Magia
Cristal.
Corrían rumores entre los
guardias desde hacia semanas que en el lejano pueblo de Toren había sido
atacado, y que una guerra se aproximaba, que a su vez, el líder que controlaba
todas estas hordas, y cada vez enlistaba mas y más guerreros... Sir Rigwod. O
al menos así le llamaban algunos que tenían el valor de nombrarlo.
Por otra parte el ministerio de
los 7 Sabios no comentaba nada, más un día alcance a escuchar algo... tenían
miedo de lo que podía pasar, sabían que se encontraban en peligro, pero
decidieron no hacer nada hasta que Rigwod iniciara el ataque. A mi parecer
había cierta corrupción con el ministerio, o al menos, era una mala idea...
Han Transcurrido cerca de 20
ciclos lunares desde que yo había iniciado mi labor en el instituto, ahí, un
compañero y yo estábamos encargados de 4 Lunas. Solíamos Turnarnos cierta
cantidad de horas para que el trabajo no se volviera pesado, además que en
realidad no corríamos ningún peligro, por que éramos guardias internos, por lo
tanto éramos advertidos en caso de alguna amenaza, Cosa que no había pasado en
mucho tiempo.
Había cierta Luna que me llamaba
la atención, sus recuerdos sobre ella son vagos...Pero creo recordar que le
nombraban como Nae’yei, también recuerdo que mis sentimientos hacia ella debían
ser ocultados ante los ojos de los Sabios, ya que estaba estrictamente
prohibido, pero era difícil... mas cuando ella se acercaba, su mirada la
recuerdo perfectamente, eran ojos llenos de Luz y Esperanza... Solíamos ir al
campo, donde los sabios no cuidaban, y adentrarnos al bosque. Reíamos juntos,
era agradable hacer amistad con ella.
Cierto día nos adentramos mucho
en el bosque, y llegamos hasta un pequeño arroyo, empezamos a platicar sobre
cosas del pasado, y entre risas, nos besamos bajo la luz del Rey Sol que
atravesaba las ramas nacientes de un gran Árbol que nacía bajo el agua del arroyo.
Tras unos segundos... ella se separó de mi y quedó con cara estupefacta, sentía
lo que era... estábamos haciendo algo incorrecto, violábamos las leyes del
instituto; salió corriendo de vuelta, y yo tras ella.
Después de unos minutos corriendo, ella se detuvo y
se tiro hincada al suelo, al llegar a ella.
-¿Qué pasa, por que te quedas aquí?
a lo que me responde con voz quebrada:
-Voltea...
y lo que vi ante mis ojos era
indescriptible... el instituto, el gran Palacio, estaba siendo destruido,
volteé a ella, y recordé los rumores que rondaban de boca en boca. No quería
creerlo... le dije que volviera al Bosque. Y se escondiera, que luego volvería
por ella. Tenía que proteger el instituto, por que nací por ello...
Al encontrarme cerca del
Palacio... vi como mis compañeros iban cayendo uno tras otro, necesitábamos
ayuda... decidí atacar directamente a los que parecían lideres de las Hordas,
pero cada vez eran más y más. Algunos guardianes mas avanzados combinaban
ataques mágicos con sus habilidades con sus armas, otros como yo, íbamos con
nuestra espada, corriendo, ágil y silencioso, tal y como nuestros Tutores nos
enseñaron.
Logramos acabar con un sin fin
de guerreros impuros, pero eran demasiados, y quedábamos pocos en pie... Pero a
lo lejos, divisó un gran ejército, era el apoyo que necesitábamos, guerreros de
corazón puro que venían a proteger a las Lunas.
Liderados por Khaul, aquel joven
valiente que decidió reunir tropas en este plano, donde seres de iluminación, y
seres de bajo rango se encontraban. También se encontraba Lauwelm y Lidrios,
quienes comandaban la fuerza de los Elfos Oscuros.
Logramos acabar con el ataque de
Rigwod, pero la destrucción era demasiada, Khaul nos dijo que seguiría a los
que huyeron, mientras tanto, los Sabios se dieron cuenta que no era ni una
mínima parte del total del ejercito de Rigwod. Llevando a los heridos a que
fueran curados, regresé al bosque, en búsqueda de Nae’yei... pero no la
encontré, los Sabios se me habían adelantado.
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