Tras salir del poblado donde habitaban mis padres,
me arrodille y cerré los ojos, para encontrar el camino a seguir para encontrar
a Urnsul, logré captar su esencia, por fortuna no muy lejos de donde me
encontraba.
Corrí unos minutos entre el bosque y di con la antigua
Casa de Urnsul. A lo que una voz profunda me llegó a mi mente
preguntándome “¿A qué has venido?"
- Respondí con seguridad y le dije: "A
aprender de ti, gran Maestre".
Un hombre con ropas oscuras sale de la Casa. Era Urnsul,
nos conocimos un dia que llegó a enseñar a algunos artes mágicas, pero fue
remplazado debido a que poseía un corazón un tanto oscuro ante los ojos de los
Sabios.
-No has cambiado en nada eh!- Me dice.
-Vengo a pedirte ayuda, a que me enseñes lo que los
Sabios no querían que aprendiera. Te lo pido gran maestre.
-Esta bien Monyulf, pero ten en cuenta que soy un
tanto estricto y te llevará varios Ciclos Lunares -
- No hay problema Maestre, vengo en búsqueda de
sabiduría, por lo tanto, le pondré empeño a esto.
- Esta bien, comencemos.
Tras esas palabras, Urnsul conjuro ilusiones a
nuestro alrededor y creó un campo extenso. Luego movió las manos de arriba
hacia abajo y Saca una Espada de la nada y me dice...
-¿asombrado?
Yo con titubeos, le respondo
- ¡No!
A lo que termino de hablar y viene a atacarme, claro
que mi habilidad con la espada superaba a la suya, pero me encontraba en sus
terrenos... así que quedé derrotado... varias veces.
Se me fueron enseñados varios movimientos, y cierto
tipo de magia. Tras pasar cuatro ciclos, era tiempo de mi partida, tenia que ir
en búsqueda de un viejo guerrillero...
Khaul.
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